El cerebro así como el resto de nuestro cuerpo es el reflejo visible de la mentalidad individual, si nuestra mentalidad cambia así lo hace el cerebro y todo nuestro organismo.
Podemos cambiar nuestra realidad, no importa si somos o no adictos, primero que nada somos seres humanos, lo que nos hace creadores, nuestros pensamientos son causa y lo que experimentamos es efecto de lo que habitualmente pensamos, lo que sentimos es lo que bhemos creido lo suficiente como oara darle realidad, somos lo que creemos, creer es crear y una emoción es un pensamiento en acción.
Una vez que hemos dejado de consumir, es posible para nosotros crearnos una nueva realidad al hacernos responsables de lo que sentimos, de lo que creímos y de lo que creamos, es nuestra responsabilidad modificar nuestras creencias limitantes para crearnos una realidad más amorosa y abundante.
…como dice mi madrina “si se puede, si lo trabajo”